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Un día a pie por la Roma Norte de Ciudad de México

Un día a pie por la Roma Norte de Ciudad de México

Una cuadrícula plana de dos kilómetros con casas art nouveau, galerías, mercados y taquerías que cierran tarde: cómo recorrer la Roma Norte en un día sin desperdiciar ni una comida.

La colonia Roma se trazó sobre una cuadrícula a principios del siglo XX para familias que querían calles anchas, jardines profundos y una silueta europea, y consiguieron las tres cosas. Las casas siguen en pie, art nouveau y art déco con algún castillo improbable de vez en cuando, pero los salones ahora son galerías y los patios de servicio son barras de café. La única forma sensata de recorrer el lugar es a pie: una cuadrícula plana y sombreada, de unos dos kilómetros de punta a punta, con la comida incorporada en la mitad.

Una cuadrícula que se lee desde la acera

La Roma Norte no es un monumento. No hay taquilla, ni barrera de cola, ni una sola fachada hacia la que todos apunten con el móvil. Lo que ofrece es acumulativo: un zaguán alicatado que se deja abierto, un balcón de piedra sostenido por algo que parece una gárgola, un fresno que ha levantado el pavimento formando una pequeña colina, un paseador con nueve correas en una mano. El barrio se vació tras el terremoto de 1985 y se mantuvo barato durante dos décadas, y por eso tantos interiores originales sobrevivieron el tiempo suficiente para convertirse en galerías y cocinas en lugar de ser derribados para levantar torres.

El día, entonces, es este: caminas, miras más hacia arriba que hacia delante, entras en tres o cuatro salas y comes dos veces. Le va bien a quien le gusta leer una ciudad a través de sus edificios y a quien organiza el día en torno a las comidas. Decepcionará a quien espere un monumento al final.

Dónde empieza el paseo

Plaza Río de Janeiro (Roma Norte) es la apertura natural, y casi todas las caminatas organizadas quedan en el David de bronce que hay en el centro. La plaza fue rehabilitada tras cuatro décadas de abandono, con pavimento nuevo, iluminación nueva y el David limpio, y hoy funciona como una auténtica plaza residencial y no como una fotografía. En la esquina está el edificio de 1908 conocido como la Casa de las Brujas, que te da todo el argumento arquitectónico del barrio en un solo plano: ladrillo, torreta, hierro forjado, la colada de alguien. La entrada es gratuita y la plaza es pública, pero los guías mantienen a sus grupos en los senderos del perímetro para que los bancos sigan disponibles para quienes viven alrededor. Haz lo mismo.

Plaza Río de Janeiro, Ciudad de México

Cinco minutos al este, la Fuente de Cibeles (Roma Norte) se alza en medio de una rotonda con tráfico real, una copia de regalo de una famosa fuente de la capital española y el punto donde se reúnen los aficionados de cierto club de fútbol español cuando gana algo. Es una parada de cinco minutos y nada más, que merece la pena incorporar al paseo en lugar de hacer un viaje solo por ella. Cruza por los pasos señalizados; la rotonda está viva y los conductores de aquí no frenan por turistas que leen una placa.

La hora de las galerías

Galería OMR (Roma Norte) es el peso pesado del circuito local y la razón por la que los comisarios internacionales vienen a caminar por la calle Córdoba. La entrada es gratuita y sin cita, pero es una galería comercial en activo con personal en los escritorios, no un museo: mantén el grupo pequeño y silencioso, y escribe con antelación para cualquier grupo de más de seis personas. El horario es reducido, de martes a viernes de 10:00 a 18:00 y sábados de 11:00 a 16:00, y las muestras de mayor envergadura a veces se montan en el segundo espacio de la galería en Chapultepec, así que comprueba qué hay realmente colgado antes de montar una ruta en torno a ella.

Galería OMR, Ciudad de México

Casa Lamm (Roma Norte) es la mansión de la Roma más grandiosa que sigue abierta al público y el recurso fiable cuando las galerías pequeñas están cerradas. Programa unas seis exposiciones cambiantes al año junto a una escuela de arte, y la galería es gratuita, de lunes a sábado de 10:00 a 19:00 y domingos de 10:00 a 18:00. El restaurante del patio es una comida formal de 150 a 400 MX$ por persona y acepta reservas más grandes, algo que las salas de la galería no pueden absorber con comodidad.

Casa Lamm, Ciudad de México

El Museo del Objeto del Objeto (Roma Norte), conocido por todos como MODO, es el museo propio del barrio y la única colección de diseño y objetos cotidianos de este tipo en el país: envases, juguetes, publicidad, los desechos visuales de un siglo. La entrada cuesta 80 MX$ general y 40 MX$ para estudiantes, profesores, titulares de la tarjeta INAPAM y residentes de la Roma con identificación; los menores de 12 años entran gratis. De martes a domingo, de 10:00 a 18:00, y una hora basta. La casa art nouveau es la mitad de la visita. Es un edificio pequeño, así que los grupos de más de diez personas deberían dividirse o concertar una visita guiada por teléfono.

Museo del Objeto del Objeto (MODO), Ciudad de México

Cuando se acaban las salas, la Cafebrería El Péndulo (Roma Norte) es la parada a cubierto que funciona a casi cualquier hora: abre de 08:00 a 23:00 entre semana y hasta la 01:00 los viernes y sábados, de 80 a 350 MX$ por un café, un desayuno o un plato. No se aceptan reservas para la cafetería, así que un grupo acaba repartido entre varias mesas. La sala de la tercera planta, el Foro del Tejedor, se puede reservar y programa música en directo, lo que convierte una librería en un local nocturno.

Dónde come la Roma a la luz del día

Empieza temprano. Panadería Rosetta (Roma Norte) es la panadería de Elena Reygadas y la puerta con más cola del barrio. La fila avanza rápido, pero el rollo de guayaba se agota, así que llega antes de las 10:00. El sitio para sentarse son un puñado de taburetes más que una cafetería, así que lo práctico para dos o más es mandar a una persona a la cola y comerse la bolsa en un banco de la plaza más cercana. Calcula de 60 a 120 MX$ por un bollo, de 150 a 250 MX$ con café.

Panadería Rosetta, Ciudad de México

Mercado Roma (Roma Norte) es el mercado gastronómico de 2014 que marcó el modelo para el resto del país: unos cincuenta puestos repartidos en varias plantas con un beer garden en la azotea, abierto desde las 09:00 y hasta tarde de jueves a sábado. Es la comida en grupo más fácil de la Roma, sin reserva, con cada uno comprando en un puesto distinto y reuniéndose de nuevo en las mesas largas. La pega es que es bastante más caro que un mercado de calle, de 100 a 400 MX$ por persona, y las opiniones sobre si vale la pena están realmente divididas.

Mercado Roma, Ciudad de México

Camina hacia el sur y encontrarás el contrapeso. El Mercado Medellín (Roma Sur) es un mercado público de los de antes, con unos quinientos puestos, fuerte en producto caribeño, centroamericano y sudamericano, abierto desde las 06:00 entre semana y desde las 08:00 los fines de semana hasta cerca de las 17:00. Un plato en una de las fondas cuesta de 60 a 150 MX$; el producto se vende al peso. Los pasillos son estrechos, así que un grupo avanza en fila india, pero los marchantes están acostumbrados a que les pregunten qué es cada cosa, porque los paseos gastronómicos pasan por aquí constantemente.

Para las dos instituciones con mantel, planifica bien. Contramar (Roma Norte) es el comedor de mediodía de Gabriela Cámara desde 1998, luce un Bib Gourmand de Michelin y es la única mesa por la que la gente organiza un viaje: de 12:00 a 20:00 entre semana, desde las 11:00 los fines de semana, solo comidas, de 700 a 1.200 MX$ por persona con bebidas. Las reservas son realmente difíciles de conseguir, y los grupos de más de siete personas deben pedirla por correo electrónico y no por teléfono. El Parnita (Roma Norte) es una propuesta mucho más fácil y mejor para un grupo: tortillas hechas a mano, antojitos traídos de todo el país, guitarra en directo, de 250 a 450 MX$ por persona. Reserva de jueves a domingo y entra sin reserva de lunes a miércoles, y ten en cuenta que el horario del fin de semana pilla a la gente por sorpresa, porque el domingo es solo de 13:00 a 18:00.

El Parnita, Ciudad de México
Contramar, Ciudad de México

El Hidalguense (Roma Sur) abre solo de viernes a domingo, de 07:00 a 18:00, porque la barbacoa de cordero se lleva el resto de la semana. Es la comida más tradicional del barrio y la razón por la que la gente cruza la ciudad a la hora del desayuno: mesas compartidas, sin reservas, de 200 a 350 MX$ por persona. Si llegas después de las 11:00 el fin de semana, esperarás.

El Hidalguense, Ciudad de México

De noche por Álvaro Obregón

La Licorería Limantour (Roma Norte) arrancó la escena de cócteles de la ciudad en 2011 y en 2026 seguía en la lista de los 50 mejores de Norteamérica. Los cócteles cuestan de 220 a 320 MX$, no hay reservas para grupos pequeños y se llena después de las 21:00, así que ir a la apertura (18:00 entre semana, 15:00 los fines de semana) es la única forma fiable de sentarse abajo sin hacer cola. Si sois más de cuatro, conta con repartiros entre las dos plantas.

Licorería Limantour, Ciudad de México

Pulquería Los Insurgentes (Roma Norte) tiene el temperamento opuesto y es la puerta más tolerante con los grupos de toda Roma: no hacen reservas, no hay código de vestimenta, pulque barato de uva, crema de fresa y mango junto con mezcal, una pista de baile y una azotea que te regala el único mirador fácil y gratis del distrito. Abre hasta las 02:00 casi todas las noches, MX$80-200 por cabeza, con una cola de verdad en la puerta los viernes y sábados.

Pulquería Los Insurgentes, Ciudad de México

Si quieres que la noche sea algo más que beber, Cine Tonalá (Roma) programa cine de autor, clásicos restaurados y documentales en una casa con una cocina de verdad, bar y terraza, de martes a domingo desde las 13:00 hasta las 02:00. Las entradas rondan los MX$80-120 y la comida y la bebida van aparte; compra asientos juntos online si sois más de dos. Y en lo que sea que derive la noche, suele terminar en Taquería Orinoco (Roma Norte), en Álvaro Obregón, abierta hasta las 03:30 entre semana y hasta las 05:30 los viernes y sábados. Es de barra, de estar de pie, MX$25-40 por taco y MX$150-250 por cabeza para darle en serio. Pide pastor y chicharrón, pide para todo el grupo de una vez e ignora la longitud de la cola, que avanza en minutos.

Taquería Orinoco, Ciudad de México
Cine Tonalá, Ciudad de México

Cuánto tiempo lleva

Medio día es el mínimo que tiene sentido y un día completo se hace con comodidad. Un cálculo realista: veinte minutos en la plaza, cinco en la fuente, una hora en el MODO, media hora en Casa Lamm, veinte en OMR y noventa minutos para una buena comida. Pongamos cinco horas a ritmo de paseo con dos paradas para sentarse. Las visitas guiadas por esta parte de la ciudad suelen durar de tres a cuatro horas y están construidas en torno a comer más que a la arquitectura, que es otro viaje con las mismas calles debajo.

Las distancias son cortas y el terreno es llano. Lo que te frena son las paradas.

Colas, mesas y qué reservar con antelación

Aquí nada requiere entrada por adelantado, que es lo más útil que hay que saber. Los únicos tres problemas de horario son una reserva en Contramar, la cola de la panadería y un asiento en el bar de cócteles, y dos de ellos se resuelven yendo pronto más que reservando.

Si prefieres que otra persona se ocupe de la ruta y de pedir, las visitas guiadas de aquí funcionan los siete días de la semana y arrancan desde 79 USD por persona. Entre todas suman 2.594 opiniones de viajeros, y la más reservada tiene una nota de 5,0 sobre 5 con 1.107 opiniones, lo que se lee como una demanda constante más que como un caos. Si un día concreto te importa, resérvalo antes de aterrizar. Hacerlo por tu cuenta no cuesta nada más allá de lo que comas.

Recorrerlo con un grupo

Seis o más personas cambian qué puertas funcionan. Mercado Roma y Los Insurgentes absorben a un grupo sin pensarlo. OMR no, porque es una galería comercial donde un grupo de diez leyendo la lista de precios es un estorbo. El MODO pide a los grupos de más o menos diez que se dividan o que organicen una visita guiada por teléfono. Contramar necesita un correo si sois más de siete. El Parnita es el único restaurante verdaderamente pensado para una mesa de ocho, siempre que reserves de jueves a domingo. En Rosetta no te pueden sentar, así que tómalo como una parada para llevar.

Las parejas y quienes pasean en solitario lo tienen más fácil y pueden improvisar todo el día.

¿Merece la pena?

Sí, con una condición: tiene que gustarte de verdad caminar y mirar. Si tu idea de un buen día es un monumento importante y la vista desde lo alto, esto no es eso, y sentirás que has pasado seis horas yendo a comer. Si te gusta la arquitectura doméstica, el arte contemporáneo en salas pequeñas, los mercados que todavía alimentan a quien vive alrededor y una cena que empieza en un bar y termina de pie en un mostrador de tacos, Roma Norte es uno de los paseos más gratificantes de la ciudad, y uno de los pocos que no cuesta nada hasta que te entra el hambre.

Le va bien a quienes viajan solos, a las parejas y a cualquiera en su segunda o tercera visita que ya haya hecho los grandes monumentos. Es una mala elección para una primera tarde con niños a cuestas, y las aceras son lo bastante irregulares como para que quien tenga movilidad reducida planifique un circuito más corto alrededor de la plaza y Casa Lamm en lugar de la cuadrícula completa.

Cuándo ir

La mañana es la mejor mitad del día: la panadería antes de las 10:00, el mercado mientras las fondas cocinan, la luz todavía baja en las fachadas orientadas al este. Las galerías abren sobre las 10:00 o las 11:00, la comida cae a las 13:30 y los bares empiezan a tener sentido desde las 18:00.

El día de la semana importa más que la estación. De martes a sábado es la única ventana en la que las galerías, el museo y los restaurantes están abiertos a la vez. OMR cierra domingo y lunes, el MODO cierra el lunes, y varias cocinas tienen horarios solo de comidas los fines de semana. De viernes a domingo es el único momento en que puedes comer barbacoa en El Hidalguense, así que un viernes o un sábado te da las dos mitades del distrito de golpe. El domingo es el día más flojo para las galerías y el mejor para comer sin prisa.

En cuanto al calendario, la ciudad está a más de 2.200 metros y las noches son frescas todo el año, así que lleva una capa. De mayo a octubre, más o menos, cuenta con un chaparrón fuerte por la tarde que se despeja en una hora, que es para lo que están El Péndulo y Cine Tonalá. La primavera tardía saca las jacarandas por toda la cuadrícula, y es la única época del año en que las calles salen de verdad mejor en las fotos que los edificios.

Notas prácticas

Llegar es sencillo. El distrito está delimitado por la Avenida Insurgentes, servida por la Línea 1 del Metro y el Metrobús que la recorre de punta a punta, y todo el paseo es un trayecto llano de veinticinco minutos de un extremo a otro. Pedir un coche por app es barato y la forma obvia de volver a casa después de la taquería, y las estaciones de bicicletas compartidas son abundantes si prefieres cubrir los tramos de Roma Sur sobre ruedas.

Los restaurantes, las galerías y el museo aceptan tarjeta. Las fondas del mercado, los mostradores de tacos y la pulquería son efectivo en la práctica, así que lleva MX$500 en billetes pequeños y guárdalos en un bolsillo delantero, igual que en cualquier centro urbano concurrido. Las propinas son del 10-15% en los restaurantes y no se esperan en los mostradores.

En cuanto al presupuesto, un día frugal de plaza, galería, comida de mercado y tacos callejeros sale por unos MX$400-500 por cabeza. Uno cómodo con el MODO, una comida sentado, un cóctel y una película se acerca más a los MX$1.200. Reserva Contramar y deberías contar con MX$700-1.200 solo para esa comida antes de nada más.

Dormir dentro de la cuadrícula es el truco, porque convierte el paseo en algo que puedes hacer en dos mitades sin prisa. Compara precios con el buscador de hoteles de Ciudad de México, y para saber qué hacer el resto de la semana, la guía de Ciudad de México cubre los distritos a ambos lados de este.

Good to know

FAQs

¿Cuánto se tarda en recorrer a pie la Roma Norte?

Medio día es el mínimo y un día completo se hace con holgura. La cuadrícula es plana y mide unos dos kilómetros de punta a punta, así que el paseo en sí lleva menos de media hora; el tiempo se va en las paradas: más o menos una hora en MODO, media hora en Casa Lamm, veinte minutos en la Galería OMR y noventa minutos para comer. Las caminatas guiadas por la zona suelen durar de tres a cuatro horas.

¿Necesito un guía o puedo recorrer la Roma Norte por mi cuenta?

Puedes hacerlo todo por tu cuenta y gratis: las plazas son públicas, las galerías se visitan sin cita y solo el museo cobra (80 MX$). Si prefieres que te resuelvan la ruta y el orden, hay paseos guiados todos los días de la semana desde 79 USD por persona. Reserva con antelación solo si te importa un día concreto.

¿Cuál es el mejor día de la semana para hacer este paseo?

De martes a sábado es la única ventana en la que las galerías, el museo y los restaurantes están abiertos a la vez: la Galería OMR cierra domingo y lunes, el MODO cierra los lunes y varias cocinas solo sirven comidas los fines de semana. El viernes y el sábado se suma El Hidalguense, que sirve barbacoa solo de viernes a domingo, de 07:00 a 18:00.

¿Puedo comer en Contramar sin reserva?

Rara vez. Solo sirve comidas (de 12:00 a 20:00 entre semana, desde las 11:00 los fines de semana) y las reservas son realmente difíciles de conseguir, con los grupos de más de siete personas obligados a pedirla por correo electrónico y no por teléfono. Si no has reservado, El Parnita es la alternativa realista: reserva de jueves a domingo, entra sin reserva de lunes a miércoles.

¿Es agradable caminar por la Roma Norte de noche?

Las calles principales siguen animadas e iluminadas bien entrada la medianoche, sobre todo Álvaro Obregón, donde los bares de cócteles, la pulquería y una taquería abierta hasta las 03:30 entre semana mantienen el trasiego de gente. Toma las precauciones normales que tomarías en el centro de cualquier ciudad: cíñete a las avenidas iluminadas en lugar de cruzar por bloques residenciales tranquilos y vuelve a casa en coche en vez de pegarte un paseo largo después de los bares.

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